Por Eduardo De La Cruz
Durante estas semanas se han escuchado, visto y leído noticias que involucran al colegio secundario como institución educativa y sus alumnos como protagonistas directos de acontecimientos (aparición de droga en el baño de una escuela del centro, ataque con cuchillos entre compañeros y la invitación a una chupina colectiva por vía de una red social) que nos invita a pensar el lugar que ocupa la escuela media en nuestra sociedad, la importancia que le damos a esa instancia educativa, lo que estos hechos (los que salen a la luz pública obteniendo una fugaz visibilidad mediática y los que quedan encerrados dentro de los establecimientos sin que nadie se entere) implican y lo que nos están queriendo decir.
Estas cuestiones que deberían ser objeto de debates, reflexiones y de preguntas por parte de todos los actores involucrados nunca llega a ser una discusión en serio ni una realidad concreta dejando en manos de los medios su tratamiento voraz y superficial. Tampoco la voz de los protagonistas llega a su puesta en circulación y la mayor parte de las veces queda en la anécdota y el chiste fácil sin ahondar que quieren significar los jóvenes con ciertas acciones, prácticas y opiniones.
Y esto además de ser una cuestión educativa también pasa a ser una temática cultural porque involucra la formación de ciudadanos, habitantes con derechos de una ciudad y sujetos pensantes con autonomía de criterio para discernir.
Los jóvenes con estas acciones ¿no reproducen a menor escala lo que ven de sus mayores?
Los que asisten a los colegios secundarios ¿creen fervientemente que el saber y el aprendizaje les permitirán una mejor calidad de vida y una proyección social en el futuro?
Estos adolescentes ¿tienen esperanzas en que el conocimiento puede brindarles mejores horizontes y expectativas mayores para el día de mañana?
¿Qué diálogos intentamos establecer con las generaciones más jóvenes sino comprendemos sus universos simbólicos? ¿Puede existir este diálogo?
¿Por qué el camino de la droga, el alcohol y la noche son vías de acceso de las cuales muchos no tienen retorno?
¿Cuánto nos falta como sociedad para llamar a las cosas por su nombre y evitar que muchos adolescentes se pierdan en esos caminos sin retorno?
Preguntas que ciertos sucesos nos invitan a responder y antes que prejuzgar, criticar o señalar con el dedo bien vendría ponerse a descubrir cuáles son las lógicas discursivas, las tramas textuales y los porqués que llevan a los adolescentes a realizar dichas prácticas y preguntarse también cuán lejos está la escuela (la pública y la privada), los padres y los medios de esos universos simbólicos que a fuerza de desencuentros, de incomunicación y falta de diálogo son espacios amurallados donde solo acceden unos pocos.
Mientras no nos preguntemos que hicimos nosotros para lograr esto y no intentemos comprender este presente juvenil las cuestiones no serán mejores y la escuela será el escenario de disputas, tensiones y hechos violentos que intentan a fuerza de golpes decirnos muchas cosas.
Está en los adultos analizarlo, comprenderlo, decodificarlo y actuar en consecuencia. Es una tarea posible y requiere del trabajo de todos como sociedad.
columnistas@cbanoticias.net
(c) Permitida la reproducción citando la fuente: (texto y link) http://www.cbanoticias.net
Artículos relacionados:







Eduardo de la Cruz:
Emilio Marín:
Mario Zonis:
Juan Pablo Ruiz: 






muy bueno como siempre
La verdad, cuánta razón profe! Por un lado, como experiencia propia.. ya que hace sólo un par de meses salí del colegio, puedo asegurar (por lo menos desde mí lugar) la falta de desinterés por parte de los alumnos de escuela secundaria hacia los estudios. En la actualidad, cada vez son más los chicos/as los cuales no se preocupan por su futuro, por llevar las cosas hechas al colegio, por atender en clases, por no llevarse ninguna materia y, sobre todo, por no faltarle el respeto a sus profesores/as. Desde mi punto de vista, justamente esto es producto de la falta de diálogo (proceso RECÍPROCO) entre alumnos y/o padres y profesores. La culpa, no la tienen ni los adolescentes ni los profesores, ni los padres… eso es consecuencia tanto de una como de las otras dos partes, es un convenio, algo que aprende y se concientiza no sólo en la casa ni en la escuela, sino también en la calle.
Saludos!
Eduardo querido, tus preguntas son inviables. Es ingenuo pretender un debate,como instancia de complejidad superior, si lo básico, lo que debería existir antes del debate, es decir, las dudas como las que planteás, no existen. Los padres de estos chicos están pensando en sobrevivir o en ganar más dinero. La mayoría de los padres no entiende qué significa el concepto de “universo simbólico”. A propósito, primero entendí que podía ser un error de tipeo, pero la segunda ausencia de acento me dejó preocupado. Ponés
“la mayor parte de las veces queda en la anécdota y el chiste fácil sin ahondar que quieren significar los jóvenes con ciertas acciones”. Luego:
“Mientras no nos preguntemos que hicimos nosotros para lograr esto..”
Faltó el acento en los dos “qué”. La primera pregunta que podríamos hacer es ¿por qué escriben tan mal los que intentan pensar? La idea de tu texto es que falta debate entre los mayores. Es más o menos lo mismo que dicen los medios con su tratamiento “voraz y superficial”. Reproducís lo que criticás. La idea de intentar ahondar no es profunda. Todos dicen “falta ahondar”. Bueno, ¡ponete y ahondá! Expresar la falta de discusión no viene a descubrir nada. Pensá una idea inicial y jugate a escribirla. La meta discusión es una comodidad crónica de los pensasores de la comunicación.
La falta de tilde puede ser a un error de tipeo seguramente y desde ya pido disculpas…
y ahondo todos los dias con mi trabajo docente y de cronista, ya que no me siento pensador ni mucho menos intelectual…
Creo que muchos padres si saben lo que significa e implica el concepto de universos simbòlicos y creo que es en el mundo de los adultos donde tenemos que preguntarnos porque sucede lo que sucede con los adolescentes…. Es un debate que nos debemos, los adolescentes exigen diàlogo, comprension y demàs cosas que tienen que ver con ser oìdos. Bienvenido el debate y nuevas ideas… Solo describi lo que veo todos los dìas y que sucede en alberdi o cualquier barrio de amèrica latina o europa… Para muestra te invito a verla peli que da tìtulo a mi nota y que es la que dispara estas reflexiones que me hago hace tiempo… nada nuevo ya lo se pero preguntas al fin ( con o sin tilde)
Hola Eduardo, buenisima la nota que escribis, como es buenisimo lo que pensas y haces. Soy Soledad Quiroga, de Río Tercero, hice el ingreso con vos en la ECI en el año 99, fue muy lindo y desde allí creo que fue el comienzo de un verdadero pensamiento critico. Me recibi en el 2004, vivi dos años en Angola, africa, y ahora resido en Rio Tercero, con muchas ganas y pocas posibilidades de hacer periodismo. Tengo un programa interesante en AM y algunas otras cosillas. Podríamos intercambiar mails para estar en contacto y pasarte algunos escritos e ideas?
Abrazos
si mandame maail operaciondelacruz@gmail.com
y alli seguimos la charla…
abrazo
Edu. quiero contactarme con vos si sos el mismo de la facu de comunicación social. Hace tanto que no te veo que te perdi el rastro. no se si seguis en sol de mayo o que es de tu vida. mi mail es digitarproducciones@hotmail.com
Belén