Publicado el 02 de febrero de 2009.
“(…) El pueblo boliviano, de composición plural, desde la profundidad de la historia, inspirado en las luchas del pasado, en la sublevación indígena anticolonial, en la independencia, en las luchas populares de liberación, en las marchas indígenas, sociales y sindicales, en las guerras del agua y de octubre, en las luchas por la tierra y territorio, y con la memoria de nuestros mártires, construimos un nuevo Estado.
Un Estado basado en el respeto e igualdad entre todos, con principios de soberanía, dignidad, complementariedad, solidaridad, armonía y equidad en la distribución y redistribución del producto social, donde predomine la búsqueda del vivir bien; con respeto a la pluralidad económica, social, jurídica, política y cultural de los habitantes de esta tierra; en convivencia colectiva con acceso al agua, trabajo, educación, salud y vivienda para todos.
Dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal. Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho plurinacional Comunitario, que integra y articula los propósitos de avanzar hacia una Bolivia democrática, productiva, portadora e inspiradora de la paz, comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinación de los pueblos (…)”
Preámbulo de la Nueva Constitución Política del Estado de Bolivia.
Sí a la nueva Bolivia.
El Movimiento Universitario SUR saluda al pueblo boliviano y a su presidente Evo Morales Ayma por la victoria popular conseguida el pasado 25 de enero en el referéndum aprobatorio de la Nueva constitución Política del Estado, en la que el SI a la refundación de Bolivia se impuso con un 61,4%. De este modo la nueva constitución viene a coronar siglos de lucha y resistencia devenidos en este proceso de profundas transformaciones y conquistas, liderado por el dirigente campesino indígena y presidente de la hermana república desde el año 2006.
El referéndum también sirvió para consultar a la población sobre el límite a la propiedad de la tierra. El 78, 4% optó por un máximo de 5 mil hectáreas mientras que la opción de 10 mil hectáreas sólo alcanzó un 21%. Poniendo fin al latifundio y con ello al colonialismo interno como expresó el mismo Evo.
Desde varios días antes la oposición, concentrada en los departamentos de la media luna (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija) con la complicidad de las corporaciones mediáticas que responden a los intereses de las oligarquías locales, empezó a embarrar el terreno con denuncias de un posible fraude y propagandas que desvirtuaban el contenido y el espíritu del texto constitucional. Alrededor de 350 observadores internacionales garantizaron la transparencia de los comicios y ahora los prefectos opositores salen a decir que de todos modos no aceptaran la Nueva constitución porque en sus departamentos triunfo el NO, a lo que el vicepresidente de Bolivia Alvaro García Linera respondió con claridad “este referéndum es de circunscripción nacional, resultado nacional y acatamiento nacional”.
Testarudez y soberbia de quienes no pueden aceptar que el “indio bruto” gobierne y mucho menos aún si pone en riesgo los privilegios que han acumulado a costa del hambre y la miseria del pueblo, de la entrega y destrucción de sus recursos naturales y el avasallamiento de sus culturas. Hasta se han apropiado de la bandera de la autonomía. Reclamo histórico de los pueblos originarios, y contemplado en la nueva carta magna. Aunque tampoco les satisface porque los prefectos de la media luna quieren autonomías departamentales (para seguir haciendo lo que quieran con el estado y sus recursos) pero no aceptan las autonomías indígenas porque según ellos conducen a la ingobernabilidad. Esto nos recuerda al maestro Sarmiento y su “Civilización y Barbarie”
Vivita y coleando
La nueva carta magna -ley suprema- de Bolivia, no es ley muerta. En primer lugar porque su texto es el resultado de un genuino proceso de consulta y debate a través de reuniones, seminarios y talleres en los que han participado trabajadores, estudiantes, campesinos, indígenas, empresarios y profesionales de todo el país. En el I Encuentro Latinoamericano de Jóvenes por el Cambio del que participamos en noviembre del año pasado, Silvia Lazarte presidenta de la Asamblea Constituyente nos aclaraba “se convocaron a sindicatos, federaciones, movimientos de mujeres, vecinos, empresarios. El que no esté de acuerdo que vote por el no, pero acá se convocó a todo el mundo”. Texto que incluso en octubre pasado tuvo que ser modificado en algunos puntos a pedido de la oposición bajo la condición de aprobar en el congreso el llamado al referéndum. Costos que deberán ser saldados por futuras leyes y políticas del Gobierno Boliviano pero que bien valieron la pena afrontar.
En segundo lugar esta constitución no sólo esta viva porque nace de las mismas demandas, inquietudes, experiencias de vida y de lucha del pueblo boliviano, sino que además muchos de lo que allí se declara ya esta siendo materializado por el Gobierno. Bolivia, avanza en la recuperación de sus recursos naturales y nacionalización de los sectores estratégicos de la economía, en manos privadas y extranjeras desde las épocas del entreguismo vendepatria de las oligarquías locales en sintonía con las recetas neoliberales digitadas desde el norte y sus organismos internacionales. Sectores como el de los hidrocarburos en donde se ha duplicado la recaudación, se aumentado considerablemente la inversión y capacidad productiva. Además que han permitido al estado redistribuir esos ingresos a través, por ejemplo, del bono Juancito Pinto, un incentivo entregado a casi 2 millones de niños para que terminen sus estudios primarios, o la renta dignidad que beneficia a los mayores de 60 años. El gobierno de Evo Morales en dos años a implementado numerosas políticas y programas avanzando notablemente en la democratización del acceso a la salud, a la educación, a la tierra y el trabajo, al agua, y los servicios básicos, que según lo establece esta constitución ya nunca más podrán ser negocio de nadie porque son derechos humanos fundamentales. Algo que parece tan obvio pero en la práctica está tan lejos de la realidad de nuestros pueblos. Además es una constitución que por primera vez reconoce los derechos de los indígenas y de las mujeres, garantizándoles igualdad de oportunidades. Y pertinente es celebrar la reciente designación de Bolivia como tercer país en el mundo libre de analfabetismo. Entonces, esta constitución, bien vivita y coleando, viene a coronar un proceso de cambio que avanza en Bolivia y se expende por América Latina y que no tiene retorno.
La constitución de un país es la ley suprema que regula la vida en sociedad. Pero ¿qué vida y en qué sociedad? La Nueva Constitución de Bolivia emerge de 500 años de resistencia y lucha, se nutre de la sangre derramada, de la historia y la memoria de este pueblo, de la diversidad de sus vivencias y de sus culturas y encierra todos los sueños y esperanzas de este continente que ha despertado para exigir lo que las potencias imperialistas y sus cómplices locales nos han robado: la dignidad.
Bolivia, el Movimiento Universitario SUR levanta tus banderas y renueva el compromiso de seguir luchando de pie por una América Latina Libre y Soberana, porque como dice el Comandante Chávez, ya no podemos optar entre vencer o morir, Necesario es vencer!
Movimiento Universitario Sur Regional Córdoba, 30/01/09
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