Por Cecilia Mercado | cultura@cbanoticias
Todos los viernes de agosto y septiembre, Las Medianoches payasas proponen un humor distinto para jóvenes y adultos. El único espectáculo de improvisación-payasa de nuestra ciudad.
Estos personajes, ocultos detrás de la máscara de su nariz roja, muestran todos los “defectos” y “vicios” que tenemos en la vida real.
CbaNoticias dialogó con Cocoto (David Picotto) uno de los payasos que se presenta en este espectáculo desde sus inicios, hace cinco años.
- Para los que no sabemos del tema ¿en qué se diferencian estos payasos, del payaso de circo que uno imagina inmediatamente?
- Todos los payasos muestran cosas que pasa en la vida misma: la vergüenza que tenemos de mostrar nuestros defectos.
Pero el payaso de las Mediasnoches, es un personaje que necesita de una relación con el publico más tranquila que la del payaso de circo o calle. Se trabaja mucho con el espectador. Cada payaso tiene características diferentes y el público tiene una infinidad de cosas con las cuales identificarse. Desde los payasos que se creen megas estrellas, pero no les sale nada. Hasta los payasos que se sienten ignorados y mal porque nunca los eligen.
- ¿Cómo definirías entonces qué es un payaso?
- Todas esas cosas que escondemos a la mirada de los demás es el payaso. Ser un payaso te ayuda a reírte de las debilidades y de las fortalezas. Y también descubrirte, hay cosas que uno no sabe que puede hacer. Es sumamente tremendo aceptar que uno es pelado, o aceptar que uno tiene panza o aceptar que uno es estúpido y que en el fondo se cree un divino total. Y poder mostrar todo eso de forma simple, sin parámetros de moral. Ese niño que está siempre y que se lo oculta.
- ¿Es terapéutico ser payaso?
- No es terapéutico desde el punto de vista de un tratamiento, pero si te ayuda como persona. Los errores, el sentimiento de fracaso todo se pone en escena y surgen cosas hermosas cuando uno aprende a reírse de uno. Siempre me acuerdo que yo usaba una peluca para no mostrar mi pelada y al final la gente se reía más cuando se me caía la peluca que cuando hacía otras cosas.
- ¿Cómo es un espectáculo de improvisación y al mismo tiempo de payasos?
- Las Mediasnoches es improvisación con músicos en escena. El público participa y los payasos tienen que estar mucho más perceptivos de su respuesta que en una obra. Uno piensa que la historia que se va armando tiene que salir bien y donde funciona es en el fracaso. Y A público le encanta ver que no le sale.
- ¿Y cómo actores cómo trabajan?
- Como actores sobre todo el trabajo desde el colectivo. Sin ningún coordinador. Nadie que define. Y eso puede parecer menor pero a la hora de tomar decisiones no siempre es fácil. Por eso estamos siempre en una reflexión constante para poder avanza. El entrenamiento es otro. No se ensayan cosas armadas, si no que se hacen juegos y después se sale a escena con la sensación de lanzarse al vacío. Nadie sabe lo que va a pasar.
- ¿Cómo analizan estos años de trabajo?
- Nuestros payasos fueron cambiando. Lo que pasa es que hasta el 2006 no había espectáculo de improvisación payasa. Nos metimos en algo que era, hasta ese momento, puramente teórico. Éramos 20 en escena, y podía llegar a ser nuestra decadencia o algo que nos hiciera crecer. Y se fue dando. Cada payaso ha crecido de forma impresionante, desde la primera noche hasta hoy. Ahí uno se da cuenta que el personaje tiene vida, estados que cambian, mutan. Eso es lo que motiva a seguir con el espectáculo. Algunos payasos empezaron sin hablar hasta ahora que no hay forma de pararlos. O mi payaso que siempre tenía en un estado de euforia y hoy puede variar sus estados emotivos.
- Para cerrar ¿qué le brinda este espectáculo al público?
- Reírse de la sencillez e identificarse. Una obra que sea entendible para todos, en este caso historias que se construyen con el público, es una fiesta.
Para ver: Viernes de Agosto y Septiembre a las 00 hs.
Lugar: Documenta escénica Lima 364
Entradas: TEL. 4290280
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