Por Florencia Reartes y Sebastián Dinolfo
Fotografías: Sebastián Dinolfo
(CbaNoticias) La plaza Vélez Sarsfield ayer fue lugar de ciudadanos, ciudadanas y ciudadanxs. Gentes innombrables para muchos en estos días, gentes que pertenecen a comunidades negadas históricamente, gentes iguales a muchxs que hicieron historia. Gentes que exigen derechos, reconocimiento y respeto.
La Multisectorial Justicia por Natalia Gaitán convocó a una sentada frente al Arzobispado de Córdoba no sólo a favor de la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo sino con ganas de que la discusión sea más amplia.
El punto inicial de la reunión fue en la plaza Vélez Srsfield, donde cerca de las 17 llegaron los primeros asistentes. Una hora más tarde, al grito de “¡Vamos!” el grupo se movilizó desde la plaza hacia las puertas del Arzobispado, llevando carteles, banderas y cantando: “A la Iglesia que decide meterse en nuestras camas, le decimos que se nos da la gana ser gays, travestis y lesbianas”. Otras piezas se coreaban a favor de la diversidad sexual y en contra de la Iglesia conservadora y los sectores sociales conservadores.
Una vez apostados frente a las puertas del edificio episcopal, los manifestantes colgaron en las rejas de la entrada principal banderas, una de ellas, con la inscripción “Encuentro por la diversidad” y la otra con diferentes apelativos discriminatorios que suelen usarse para llamar a los homosexuales.
Además, colocaron carteles con leyendas como “Educación sexual para no discriminar”, “Ñañez sos el opio del pueblo, fumate esta”, “Alessio es pueblo carajo!” o “Los derechos no se mendigan, se conquistan”, que daban cuenta de la clara oposición a la postura de la Iglesia, que calificaron como violenta y discriminatoria.
La consigna era “una sentada”, por lo que una vez terminada la marcha y la colgada de carteles y banderas, los asistentes se dispusieron a sentarse en el pavimento para comenzar con la vigilia, en espera de la resolución del Senado.
Se leyeron distintos documentos de organizaciones agrupadas en la Multisectorial Justicia por Natalia Gaitán que recordaron el caso de Natalia Gaitán –una chica de barrio Liceo 2ª sección que fue asesinada por ser lesbiana–, que reclamaron por el constante ataque de los sectores conservadores, especialmente la cúpula de la Iglesia, que hoy ponen el grito en el cielo pero durante la dictadura callaron y que defendían la libertad de elección sexual.
Escuchaban otras gentes de todas las edades, aplaudían, cantaban y decían presente, diciendo también esa lucha va por algo que no se plebiscita, ni se pide prestado, va por los derechos de una minoría con una dignidad gigante.
CbaNoticias habló con los representante de la Multisectorial, Tamara Derderían de Alternativa LGTB Córdoba, Maximiliano Romero y Mac García de Encuentro por la diversidad.
Tamara Derderían: Nosotros si bien apoyamos la iniciativa por el matrimonio igualitario también hicimos la convocatoria para hacer frente a las acciones y los argumentos de sectores conservadores, evangélicos y católicos y denunciar la actitud de violencia y discriminación, sobre todo en relación a los argumentos que se debaten. Hablan sobre una supuesta peligrosidad para los niños y niñas, nos tratan como enfermos.
Entonces planteamos esta iniciativa porque lo que se debate no sólo está poniendo en juego el tema del matrimonio igualitario, no se trata de la coyuntura de la ley sino que hace referencia a una política que ponen en funcionamiento determinados sectores que no sólo tiene relación con la cuestión del matrimonio, sino que se expresa en la salud sexual y reproductiva, en la educación sexual, con la violencia hacia nuestra comunidad y la violencia hacia mujeres y personas trans.
Entonces nos pareció importante hacer una convocatoria que contemple todas esas situaciones y problemáticas.
¿Hace cuánto se formó la Multisectorial Justicia por Natalia Gaitán y cómo trabajan?
Maximiliano Romero: Nosotros somos un conjunto de organizaciones que trabajamos desde el año pasado con un apoyo crítico al debate sobre la ley, pero además creemos que este momento que se atraviesa genera las condiciones para pensar otros problemas. Es una especie de trampolín para visibilizar cuestiones urgentes que tienen que ver con el colectivo de la diversidad sexual, relacionado con las personas trans, la identidad de género, con la educación sexual y la responsabilidad del Estado de dar una educación laica y efectiva. Para socializar un nuevo modo de pensar la diversidad sexual, porque sucede que en pleno 2010 en un barrio de Córdoba matan a una piba por ser lesbiana.
Esa responsabilidad también la tiene la Iglesia católica que ataca constantemente la diversidad sexual y a las mujeres a través de un discurso en nombre de Dios, pensemos también la misoginia al momento de tratar el tema del aborto. De más está decir el rol histórico de la Iglesia en estas cuestiones, con el tema del divorcio, la educación sexual y tantos otros temas.
Como decía Tamara, hoy nos movilizamos por eso, por superar la cuestión del matrimonio y aprovechar este momento para discutir con todas y todos la diversidad sexual.
¿Por qué piensan que este tema cobró esta trascendencia?
Mac García: Tiene que ver con una conciencia a nivel social y la actuación de las agrupaciones y organizaciones del pueblo y de las diferentes comunidades sexuales, además del trabajo y la lucha de las personas que simplemente piensan que todos tenemos los mismos derechos, todos somos iguales, y tenemos derecho a pensarnos y pensar el mundo.
Maximiliano Romero: Por eso también ponemos en cuestión diferentes puntos, porque si bien hoy en 2010 se han producido algunos avances para que la sociedad pueda discutir y posicionarse políticamente para debatir esta dicotomía, también es importante ver que cuando decimos sí al matrimonio igualitario decimos muchas cosas más que sí al matrimonio solamente, lo mismo en el caso de decir queremos mamá y papá. La diversidad sexual no está en contra de que la familia tenga mamá y papá sino que piensa la forma de ampliar las posibilidades de familia.
En estas condiciones algunos sectores del colectivo del LGTB toman estrategias con las que los que estamos acá no acordamos. No acordamos en la prioridad de las medidas que se han tomado, porque tiene que ver con intereses de sectores políticos, porque de repente a muchos de nosotros nos hubiera gustado que se debatan otras cuestiones primero. Sin embargo, aprovechamos este momento porque esta medida también genera condiciones para empezar a debatir y poner en agenda otros problemas.
¿Qué otros campos tendrían que abrirse para que tratar esas otras problemáticas?
Tamara Derderían: El tema de la educación sexual es uno de los temas importantes, por ejemplo la Ley de Educación Sexual aún se debate pero no se discute el enfoque centrado en cómo se evitan enfermedades de transmisión o embarazos no deseados antes que en la formación en una sexualidad orientada al placer, entonces seguimos relacionando la sexualidad con algo malo, algo que es mejor evitar, algo que no quiero. Porque en definitiva tiene que ver con cómo entendemos y pensamos nuestro cuerpo.
Otra cuestión que hay que discutir es la represión policial, porque no es ninguna casualidad que quienes son responsables políticos del brutal asesinato de Vanesa Ledesma, hayan marchado en contra de la ley de matrimonio acá en Córdoba. Porque Olga Riutort que era secretaria general de la Gobernación cuando Vanesa fue detenida y golpeada hasta morir, formó parte de la dirigencia que no castigó ese asesinato y dejaron que esos oficiales sigan prestando servicio en algunos casos.
Entonces hay consensos que tenemos que lograr con otros sectores sociales, nosotros no estamos en contra de la ley del matrimonio igualitario sino que se planteé una sola agenda que deje afuera a sindicatos, organizaciones, movimientos de mujeres y otros actores que debieran dar su palabra. Tenemos que superar este debate e ir por más.
Maximiliano Romero: Los medios de comunicación juegan también su ficha armando una suerte de disputa, el Grupo Clarín siendo el caballito de batalla de la Iglesia católica y otros sectores que se plantean como alternativos pero agarran la ley del matrimonio como una bandera del Gobierno nacional que le va a solucionar la vida a todo el mundo.
Como decía Tamara el Estado no reconoce a las personas trans, si se pueden casar lo van a hacer con el documento que tienen ahora y no con la identidad que ellos eligen. Las personas trans tienen una esperanza de vida de 34 años, ¿a qué se debe? A que no pueden conseguir laburo, la esperanza de vida está indicada en su trabajo: la prostitución.
Hoy no vemos travestis o personas trans trabajando de maestros, maestras, secretarios, secretarias o en las fábricas u otros empleos, es muy difícil que accedan a un trabajo digno. Eso tiene que ver con que en su DNI no figura la identidad de género que esa persona eligió. Por eso tenemos que dar esos debates para garantizar mayor inclusión social que signifique acceso al trabajo, a la salud pública y a los demás derechos humanos.
La noche se come a la murga de los renegadxs que ya encaran hacia la Plaza San Martín a juntarse con otros igual de iguales e igual de diferentes que ellxs que creen que vale la pena luchar por ser dignos de ser.




Eduardo de la Cruz:
Emilio Marín:
Mario Zonis:
Juan Pablo Ruiz: 





Estoy totalmente decepcionada con la cabeza de la iglesia, donde quedo el amor por las diferencias, ademas lo que han hecho con el cura parroco Nicolas Alessio es terrible excluirlo por pensar diferente, donde estan los curas, arzobispos que la ley comprobo sus delitos, a caso alguno le prohibieron dar misa?