Por Sol Aguirre
(CbaNoticias) Si Roberto Galán aún estuviese en la pantalla argentina con su programa “Yo me quiero casar, ¿y usted?” es probable que en algunas de las emisiones sólo se presenten hombres o sólo mujeres, sin integrantes del sexo opuesto con quien pretendan casarse. Pasa que hoy en nuestro país muchos claman por la aprobación del matrimonio homosexual. El tradicional dicho “las nenas con las nenas, los nenes con los nenes” surtió efecto. En la actualidad, el tema está en el tapete y forma parte de la agenda mediática y política.
En estos días la polémica sube la temperatura en la capital cordobesa, donde evangelistas y católicos convocaron a una marcha contra la aprobación del matrimonio homosexual mientras la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales (FALGBT) organizó un picnic abierto para que se sumen quienes apoyan al casamiento. Las manifestaciones a favor o en contra del proyecto de ley no son casuales: el tema promete tratarse en el Senado en el mes de julio, después de que logró media sanción en la Cámara de Diputados. Los senadores serán los encargados de dar la sentencia final respecto a esta propuesta de equiparar las uniones entre personas homosexuales a las de las parejas heterosexuales. Cuando muchos no saben cómo salir del matrimonio, no son pocos los que reclaman por ingresar a esta institución que ya es una tradición en los hechos y en el Derecho.
Debatir, un ejercicio político olvidado
El proyecto de ley sobre el matrimonio homosexual tuvo, al menos en la Cámara de Diputados, el mérito de que nuestros políticos hagan acto de presencia en su recinto e intenten ejercitar aquello que deben pero no pueden o, en el peor de los casos, no quieren hacer: debatir. Entre algunas cuestiones inéditas estuvieron las más de doce horas de discusión y la democrática disposición de que todos los bloques tuviesen la libertad de acción de sus integrantes al momento de votar.
En la discusión política y también en las calles los opositores calificaron a la homosexualidad como “antinatural” e hicieron hincapié en los “males” que podría traer una reforma. Tal es el caso del arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, quien afirmó que el casamiento entre personas homosexuales “altera el ordenamiento jurídico” del país, calificando además a la iniciativa como “contraria a la equidad” y “malvada e injusta”.
Además dijo que “no se discrimina” y para ello comparó, en una afirmación irrazonable, al matrimonio homosexual con el incesto: “Acá no hay un problema de igualdad como se ha hecho creer porque el Código Civil no discrimina cuando prohíbe casarse a un padre con la hija, o a la madre con el hijo o entre hermanos. No se discrimina en estos casos”.
Los más indiscretos afirmaron que después de este reclamo no sorprendería el pedido de legalización de la poligamia o la pedofilia. Entre ellos, el senador y ex gobernador de Ushuaia pasó de la exageración al delirio cuando, anticipando su votación en contra, afirmó que “mañana alguien se va a poder casar con un perro, con un burro”.
En la Cámara de Diputados, el encargado de romper con las ideas abstractas para poner nombre, apellido y emoción al reclamo fue el socialista Ricardo Cuccovillo quien, al borde de las lágrimas, se refirió a lo injusto que le parecía que su hijo homosexual no tuviera los mismos derechos que su otro hijo heterosexual. También Agustín Rossi se encargó de hacer alusión a un ejemplo tangible y cotidiano cuando afirmó: “¿Cuántos padres se niegan a reconocer que tienen hijos homosexuales? ¿Cómo les resolvemos el problema? ¿Marcándoles nuevamente que tienen hijos distintos, que tienen que meterlos dentro del placard nuevamente?”.
La igualdad y el fin a la discriminación fueron algunos de los argumentos de quienes votaron favor.
En el acalorado debate político algunos diputados cordobeses no pasaron desapercibidos. Cecilia Merchán (Libres del Sur) fue una de las defensoras de que se tengan “los mismos derechos, con los mismos nombres” para la comunidad homosexual. Desde la vereda del frente, Oscar Aguad (UCR) sostuvo una postura intransigente al pedir que se prohíba el ingreso de los gays al recinto.
Las propuestas del proyecto de ley
Quienes piden una nueva ley matrimonial que incluya a las parejas homosexuales se cobijan en el incumplimiento de los artículos 16 y 19 de la Constitución Nacional. Estos artículos plantean la igualdad ante la ley y el derecho a la autonomía y a la privacidad que tienen todos los ciudadanos argentinos. Los defensores de la nueva propuesta de ley afirman que el Código Civil no respeta dichos artículos al impedirles a las parejas homosexuales el casamiento. En la actualidad, sólo en algunos lugares se modificó el Código Civil, permitiendo que la unión entre parejas no sea exclusividad de los heterosexuales. Pero la unión civil no les otorga los derechos que sí habilita el matrimonio: heredar, recibir cobertura social, cobrar la pensión de pareja, adoptar.
La exigencia mayor del nuevo proyecto de ley propone que en el Código Civil se sustituyan los términos “hombre y mujer” por “contrayentes” para que el matrimonio se extienda a parejas del mismo sexo. Ante esta posibilidad, lo que más polémica genera en la sociedad es la adopción de niños, posibilidad a la cual la Iglesia Católica calificó como “lo más grave”. Pero dentro de esta tradicional institución también hay quienes ven al matrimonio homosexual como un derecho ineludible. Entre ellos están los sacerdotes cordobeses que forman parte del grupo tercermundista llamado “Enrique Angelelli”. El sacerdote Nicolás Alessio, integrante del grupo, afirmó que “el punto clave está en que en el fondo ellos consideran a la homosexualidad como una enfermedad, y no como una manera diversa de relacionarse”.
Pepe Cibrián, uno de los referentes artísticos de nuestro país y declarado abiertamente como homosexual, lamentó que en todo el tiempo que lleva en pareja no haya podido adoptar niños, aludiendo a ese impedimento como “prejuicioso”. “Cuando se habla de homosexualidad lo primero que se imagina es a la persona con el o la otra en la cama, no se piensa a las dos personas proyectando juntas”, explicó Cibrián.
El debate en el Senado
El Senado es, tradicionalmente, la Cámara más conservadora. Según el diario Clarín, un conteo preliminar adelanta que hasta ahora el Senado está dividido en tres tercios: veinticinco senadores que votarán a favor, otros veinticinco en contra y unos veinte que están indecisos o que aún no se pronunciaron. De los tres senadores cordobeses sólo Ramón Mestre votará en contra, mientras que Norma Morandini y Luis Juez anticiparon su voto a favor.
En caso de empate será, nuevamente, el vicepresidente Julio Cobos quien tendrá la incómoda responsabilidad de marcar la diferencia con su voto. Algunos senadores –entre ellos Carlos Menem– prefieren que se haga una consulta popular para que a la determinación final la den los ciudadanos. En ese caso, la comunidad homosexual será la que preguntará a la sociedad argentina: Yo me quiero casar. Y usted, ¿qué opina?.
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Eduardo de la Cruz:
Emilio Marín:
Mario Zonis:
Juan Pablo Ruiz: 





Son curas claramente perturbados por el enemigo y se alejan de Cristo… hay que orar mucho por ellos porque estan olvidando sus votos, su completa formación y santa obediencia que deben a la Iglesia. Nada mas triste para un cura que morir fuera de la Santa Iglesia…
La victoria final esta reservada a Dios muchachos…
La naturaleza no discrimina (y la Biblia tampoco), nos hizo varón y mujer…
Si el dios de la Biblia es moralmente bueno ¿por qué en 1 Samuel 15: 3 Yahvéh manda masacrar al pueblo de Amalec, incluyendo a las mujeres, bebés, vacas, ovejas y asnos? ¿O por qué en Óseas 13: 16 Yahvéh desea que los niños de Samaria sean estrellados vivos contra las rocas y que las mujeres embarazadas sean asesinadas? ¿Es eso moralmente bueno? Con un Dios así no es dificil imaginar a los sacerdotes reconfortando espiritualmente a los militares golpistas en los años setentas para que no se quiebren moralmente y sigan torturando y violando a presos políticos. Von Wernich es digno representante de este Dios en la Tierra. Yo no quiero adorar a este Dios abominable que escribió la Biblia.
¿por qué Pedro los fundamentalistas como vos no hacen marchas para repudiar el abuso sexual contra niños y niñas que mayoritariamente se da en familias heteroparentales e incluso en autoridades religiosas quienes se rasgan las vestiduras como guias espirituales y eminencias en materia de moral? se ve q no es prioridad en su agenda.
Si todas las formas consentidas de sexualidad y amor se liberaran y comenzaran a ser respetadas plenamente erradicando la percepción patologizante q hacen de la misma estos fundamentalistas religiosos entonces los muchos abusadores de niñxs q se encuentran en sus instituciones religiosas verían mermado el placer que extraen no tanto del goce físico en sí sino del goce erótico mental de consumir y violentar brutalmente a un otro indefenso y fragil.
Ahí radica esta gran contradicción de condenar casi todas las formas inofensivas de practicar la sexualidad a la par que se encubren (una forma de voiyeurismo tan cómplice como solapadamente morboso) y practican con voracidad las formas más autoritarias, crueles y egoístas de placer no consentido.
De igual modo si estos interpretes literales de la Biblia (o sea fundamentalistas) defienden realmente a la familia heteroparental ¿por qué no presentan proyectos de ley para reducir la jornada laboral para que las millones de familias obreras de Argentina encabezadas por una mamá y un papá puedan pasar una cantidad de tiempo digna con sus hijas e hijos en vez de ser objeto de superexplotación con las horas extras, los turnos rotativos y los francos en cualquier día de la semana? ¿Por qué estos proyectos de leyes son impulsados por legisladores y partidos que son marxistas ateos y no por legisladores teocráticos como la evangelista dogmática de Cynthia Hotton que tienen ustedes? Se cae de maduro que
detrás de su discurso heterosexista se oculta, y hasta a veces sin darse cuenta, un profundo sometimiento no a Dios sino a la clase patronal. Ahora me cierra plenamente por qué han sostenido a todas y cada una de las dictaduras (a las cristianas obviamente, a las ateas no, no porque sean dictaduras sino porque son ateas, claro está).
este DOMINGO 23 D MAYO A LAS 17HS VAYAMOS AL PICNIC EN PLAZA D LA INTENDENCIA para decirle basta a la discriminación x orientación sexual e identidad d género. Q los fundamentalistas sigan hundiendose ante el Pueblo en su detestable encubrimiento d relaciones sexuales abusivas, crueles y egoistas contra niñxs y mujeres mientras nosotrxs denunciamos su silencio y defendemos a toda forma inofensiva y consentida d amar, desear y gozar.
Andy D-ri*…coincido plenamente con vos! apoyo 100% el matrimonio entre personas del mismo sexo y no solo eso, tambien se deberia luchar por que todos los derechos (obra social, adopción etc) sean igualitarios… Esperemos que se logren estos avances sociales! Un abrazo!
en primer lugar celebro los espacios de debate y opinion, especialente aquellos que ponen sobre la mesa algunas cuestiones que “inquietan”.
en segundo lugar, me gusraia hacer una distincion, al menos teorica o discursiva, ya que en la practica (como esta a la vista) estan muy entrecruzadas.
la busqueda y la lucha social y politica por un respeto por la igualdad y la diversidad, no es otra cosa mas que desafiar al Estado a que asuma aquellas directrices establecidas en la Constitucion Nacional y los tratados firmados por nuestro pais e incorporados a la Costitucion. implica a demas hechar luz sobre situaciones que son parte de nuestra sociedad, una sociedad plural y para nada completamente consensuada.
es por eso que si Ud. Pedro esta en desacuerdo con tener relaciones, amar o casarse con alguna persona de su mismo sexo, pues no lo haga. eso no esta en discusion. no estamos discutiendo si esta bien o mal.. eso discutalo con su ambito privado, con su almohada, con su Iglesia o su familia. no estamos discutiendo si Dios existe o no y si es pecado o no la homosexualidad. lo que se esta haciendo es por un lado obligar al Estado a hacerse cargo del discurso juridico que ponedera, por el otro, buscamos ser respetados y perspetadas en nuestro derecho humano a elegir y a ser, y a que pensemos a la sociedad de un modo mas complejo y heterogeneo.
con quien, cuando, cuanto, y donde hacemos y practicamos el amor, el deseo y los orgasmos..eso, sera asunto de cada un@.