(Cba Noticias) En la última y soleada tarde del mes de septiembre nos encontramos en la Plaza de la Intendencia. Fernando llegó agitado y acelerado con un “disculpas por la demora” entre los labios, pese a que dicha demora no existiera.
La plaza estaba colmada de gente. Niños, jóvenes y ancianos disfrutaban un prometedor inicio de la primavera. Sin embargo, el ruido y movimiento del lugar nos llevó a la necesidad de buscar otro sitio más tranquilo para poder hablar. Luego de idas y vueltas por distintos lugares, aún indecisos elegimos quedarnos en el Paseo Sobremonte.
Una suma de cosas
Mate de por medio, Luis Fernando confesó que su inserción en el cine no fue nada convencional, sino más bien todo lo contrario: “ Estaba sentado en el patio de mi casa con mi vieja charlando sobre mi futuro. Yo quise estudiar turismo toda mi vida porque me gusta viajar. Hasta que me di cuenta de que no me gustaba ni geografía ni historia. Entonces mi vieja me preguntó ¿Qué te gusta hacer? “Escribo, toco el bajo, saco fotos” fueron sus respuestas. Pero ninguna de las alternativas terminaba de convencerlo. Hasta que su madre le propuso estudiar cine. Esta última opción definitivamente reunía casi todo lo que buscaba “Así fue como arranqué con cine. Si crees en las casualidades, fue una casualidad. Si no crees en las casualidades, fue una suma de cosas”, declaró.
Capturar momentos
Al preguntarle por su inicio en la fotografía, destacó el rol que su padre jugó en el despertar de ese interés. “La vida va, va, va, o viene, viene, viene, depende de cómo quieras verla”, señaló. Lejos de considerarse profesional, para él la fotografía es uno de los tantos modos de expresarse que posee el ser humano. Un medio de expresión que puede capturar momentos para hacerlos eternos.
Don Dardo
A los 15 años comenzó a tocar el bajo. Primero formó una banda con compañeros del secundario que duró un año. El padre de uno de los integrantes de esta banda, Gregorio Andrés (alias Goyo), lo llamó para tocar junto a él y Gustavo José Roberto (conocido como Kuky). Luis Fernando tenía 17 años. “Ahí arranqué con la banda. Es todo un camino por recorrer. En la banda trato de mantener la linealidad. El aporte de creación se da cuando uno toca. Tanto la música, como escribir, como el cine, como sacar fotos, como ver… son medios de expresión, son formas de comunicar. Hay que sentir la forma para poder hacerlo”, remarcó.
- Cba Noticias: Próximamente se estrenará Entre Líneas. ¿Cómo surgió la idea?
- Luis Fernando: “El concepto Entre Líneas nació cuando yo tenía 16 años, con uno de los integrantes de la banda del secundario, Valencho. Cuando se separó la banda empezamos a hacer algunas cosas juntos. Grabamos un tema, cuya letra contaba deferentes historias. El estribillo decía Historias entre líneas, no las ves pero pasan. A los veinte tuve una desilusión amorosa. Cometo alquimismo, catarsis, como quieras decirlo y me pongo a escribir. Nació un guión que duraba como cincuenta minutos y tenía 14 historias. Lo fui puliendo y puliendo y lo hice. Fueron básicamente dos años. Y es un trabajo demasiado autobiográfico”
Actualmente, este jóven hiperactivo y entusiasta se encuentra editando otro cortometraje de autoría propia, Café, cuyo estreno se realizará el 11 de noviembre en la Sala de Las Américas del Pabellón Argentina, en Ciudad Universitaria. El mismo día también se estrenarán cuatro cortos más: Sala de espera, de Facundo Alcade; Envoltorio negro, de José Ferrer; Golosinas, de Manuel Funes; y Escondete mi amor, escondete, de Nair Hid Amhed.
El estreno de Entre Líneas se realizará el viernes 16 de octubre en el Cineclub Municipal Hugo del Carril. Intenso y real, este cortometraje apela a todos los sentidos. Las imágenes se adaptan por completo a la lógica que guía el argumento de la narración. Emociones, colores, silencios, pensamientos…
Señoras y señores, cuando vean Entre líneas no se enfrentarán a una película, enfrentarán, tal cual indicó su creador, a una persona. El interés radica en la totalidad del mensaje que comunica, o mejor dicho, que desea transmitir.
Muchas historias entrecruzadas, historias entre líneas, que pese a no verlas, suceden. Al igual que nuestra propia vida. Como dice dice Paul Bowles en la última escena de El cielo protector:
“Al no saber cuando moriremos, pensamos que la vida es inagotable. Pero todo ocurre sólo un cierto número de veces. Y son muy pocas veces. ¿Cuántas veces más recordará una cierta tarde de su infancia? Una tarde tan arraigada a su ser que no puede concebir su vida sin ella. Quizá tres o cuatro veces, quizá menos. ¿Cuántas veces contemplará la luna llena? Veinte quizá. Sin embrago, nada parece tener límite.”




Eduardo de la Cruz:
Emilio Marín:
Mario Zonis:
Juan Pablo Ruiz: 





Felicitaciones por la entrevista Di! es muy buena!! Me gustó mucho y la leí completa! Y eso es infrecuente, porque raras veces termino de leer un artículo!!! Éxitos! y que publiques muchas, muchísimas! notas más! Tequieromusho! ^^
Grande, muy bueno!!!!!!!.Nos convencistes de ver Entre Líneas, dale que llegaras lejos, tus más fervientes admiradores