(Cba Noticias) “Es un golpe al ALBA y a Venezuela”, sentenció Mariano Saravia, en una interesante charla en la Escuela de Ciencias de la Información el miércoles 19 de agosto organizada por el Movimiento Universitario Sur y la Agencia Cba Noticias, que dejó a un auditorio perplejo ante la verdadera realidad del golpe de Honduras.
Son las ocho y media de la noche y el auditorio de la ECI está casi repleto. Todos esperan al único periodista cordobés que cubrió el golpe de Honduras del 28 de junio, una fecha lejana e importante para el país porque fue un día de elecciones, mientras que a más de seis mil kilómetros, la oligarquía hondureña derrocaba al presidente Manuel Zelaya. Aproximadamente, a 20 días del hecho, el mundo entero volteó la mirada hacia Honduras gracias al grito de TELESUR, el único medio que dio cuenta de lo que pasaba. Y ahora la pregunta es: ¿por qué los medios de comunicación tardaron tanto en comunicar el golpe?…
Luego de una breve reseña histórica latinoamericana, Saravia aseguró que con el golpe hondureño “hemos recuperado esa lucha que quedó trunca hace doscientos años”. Y es que reconoce que se aproxima el cambio, un cambio revolucionario, una liberación social, porque “el pueblo se está levantando” y ¡de qué manera lo hace! Ahora, los hondureños luchan por ellos mismos, por su pueblo, por su futuro, por tener un poco más de decisión y es que la “semilla del mal” fue la propuesta de Zelaya: la disposición de una cuarta urna en las elecciones, donde los votantes expresaran su voluntad respecto de una reforma constitucional. Y es que esto sólo fue el principio de lo que culminó en un golpe y en una cadena de represiones, censuras, desapariciones y violencia, factores clave de un gobierno golpista, que además cuenta con el apoyo del Congreso, la Suprema Corte, la jerarquía católica y el 90% de los medios de ese país.
Cabe destacar la importancia con la que subraya el periodista cordobés, el rol de los medios de comunicación en esta época de cambios, más específicamente, en los comunicadores sociales, en los periodistas, actores principales de la lucha revolucionaria que se viene, en quienes recae la difícil tarea de avisar, de comunicar, lo que se está generando detrás del escenario. Asimismo, agrega que “la gente está empezando a distinguir entre los periodistas. Ya se están dividiendo las aguas”, refiriéndose al control de los grupos de poder de la sociedad que poseen sobre los medios y los periodistas. “Van a ser guerreros de uno u otro lado. Todos los periodistas son militantes de uno u otro lado y últimamente en la Argentina se están cayendo las caretas”, declaró Mariano a los futuros periodistas.
A nivel internacional, el hecho tiene más cobertura que a nivel local, donde hay periodistas perseguidos y una incomunicación tal, que se encuentran deshabilitados los servicios. Las naciones condenaron el golpe y los intelectuales afirman con mayor seguridad que el golpe en Honduras significa mucho más que lo que se ve, se habla de una “conspiración”, del papel de Estados Unidos, de Venezuela, de la OEA y del ALBA. Y Mariano sentencia que es un “golpe al ALBA y a Venezuela”, porque al fin y al cabo, Honduras es el eslabón más débil del grupo, donde no hubo procesos revolucionarios fuertes y donde se encuentra la base más importante de Estados Unidos para entrar en Latinoamérica, que es, según el periodista, el único lugar donde realmente se discute ideología y política, el único donde se viven aires de revolución.
La charla finaliza así con imágenes de la protesta de los hondureños, opiniones de distintos personajes, desde un militar a una periodista de la resistencia, y una fotografía impactante de un hondureño torturado y asesinado en la frontera. Y es que a pesar de todo, la gente se resiste, y afirma Saravia: “El golpe logró unir a la gente”.




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